Visitas

Seguidores

lunes, 21 de agosto de 2017

Genialidad y locura

Nietzche: Ecos de la noche

En demasiadas ocasiones suele asimilarse la locura a la genialidad. Así es si pensamos fugazmente en Schumann, Holderlin o Van Gogh, por citar solo tres. Sin embargo, no son sino excepciones a la regla, como demuestran Bach, Beethoven, Wagner, Homero, Dante, Cervantes, Velázquez, Renbrant, prodigios del equilibrio.
     De modo que hay que acudir a otro criterio que explique el porqué de esa dilogía genialidad-locura y apuntar que tal vez esta esté más cerca de la lucidez y sus empeños en comprender las premisas de un mundo incomprensible. 
     Cualquier humano sueña con un paraíso, pero no todos pretenden conseguirlo. Y esa es la diferencia: que algunos humanos se obstinan en introducir el océano en una vasija, el inmensurable sinsentido de la vida en su mente y su necesidad de darle sentido a cuanto existe. De cuerdos es soñar y saber que los sueños son inconseguibles -y que por eso siguen siendo sueños-. La historia está llena de utopías y distopías urdidas por lúcidos artífices que tal vez se liberaron con ellas, al urdirlas, de la amenaza de las disfunciones de sus mentes. Otros igualmente lúcidos fracasaron en su obstinación de conseguir y sucumbieron ante el enervamiento de su obstinación. Es como si Dios, al contemplar el fracaso de su Edén, se hubiera suicidado en vez de dedicarse tranquilamente a contemplar el devenir de su fracaso.
     Ver más allá de donde todos ven para hacer visible lo invisible -para sí mismo y los demás- es un mérito, no un demérito. Y por eso tales visionarios son elevados a la categoría de genios, creadores, artistas...
     Lo que ocurre es que a veces la propia creación, o su intento, pesa más que las fuerzas del creador: y lo derriban. Pero ahí quedan sus obras y sus tentativas como consecuciones o puntos de partida para otros lúcidos geniales cuyas mentes no pudieron -no podrán- soportar la visión de la luz.


domingo, 20 de agosto de 2017

sábado, 19 de agosto de 2017

Laconismos 696-705


Addinsel: Concierto en Varsovia

Welista: Despojamiento lacónico

696.- El mejor profesor es el que enseña que los límites del mundo están allí donde empieza la ignorancia, que el saber es el mejor equipaje para el viaje de la vida, y que el libro es la única arma pacífica en la conquista de la felicidad.
***
697.- La inteligencia es una enfermedad ya erradicada.
***
698.- Si yo gozara de alguna inteligencia, diría que no me parece muy inteligente utilizar la inteligencia para decir necedades.
***
699.- La esclavitud empieza cuando, autoafirmándonos, afirmamos que somos absolutamente libres. Eso nos estupidiza porque nos convierte en libertinos. 
***
700.- La ignorancia consiste en creer que somos sabios y que nuestra sabiduría es autosuficiente.
***
701.- Pocas cosas hay tan próximas a los otros como el propio yo esencial.
***
702.- El sabio sabe que casi todo lo ignora, y el necio cree que todo lo sabe.
***
703.- Mañana es siempre tarde.
***
704.- Ningún genio conoce la verdadera dimensión de su genialidad. Si es doloroso reconocer nuestro escaso  techo intelectual, de necios es no admitir nuestras limitaciones.
***
705.- ¿Tan larga es la vida como para que el temor de vivir impida vivirla?
***

jueves, 17 de agosto de 2017

Querer no es poder

Addinsell

¿Por qué hay quienes se empeñan en escribir sin haber aprendido a leer? ¿Por qué hay presuntos poetas que escriben versos ausentes de poesía?  
Esa es, Querida Inopia, la simple y gran pregunta que nadie se hace y, por eso, no tiene respuesta.
(Semejantemente ocurre en la pintura y la música).
Es como si yo quisiera componer un gran poema o un concierto en Varsovia: Querer no es poder.


miércoles, 16 de agosto de 2017

El donjuanismo.


Zorrilla

Demasiados hombres creen ser o haber sido donjuanes. Pocas mujeres confiesan ser su trasunto femenino. Pero existen tantas seductoras como seductores. En realidad, Don Juan es la Beatriz de Dante vista por la mujer machista: la posesión del Amor interpretada como la utopía de ser poseída -y poseer en ese instante- por el Amante. 
     En cualquier caso, sería necio aceptar la descalificación que se hace de Don Juan considerándolo un inepto, un superficial, pues supondría admitir que más de la mitad del género humano -las mujeres y, en el caso de las doñajuanas, los hombres- se enamora de lo intrascendente, lo liviano. Algo hay en el símbolo “Don Juan” que atrae más allá de la común atracción: el misterio, el enigma, la oscuridad que preludia transparencia. 
     Y, no obstante, es curioso observar que el donjuán (el seductor, la seductora) jamás es genialmente inteligente: porque la genialidad y la artisticidad producen miedo, cohíben, empequeñecen mientras deslumbran; y a la larga el deslumbramiento se llena de temor, y huye la deslumbrada y empequeñecida, pues ve, cada vez más, más evidente su pequeñez frente a la estatura mental de un ser de tal calibre. 
     Y al revés: no es extraño que un alto índice de artistas haya sido sujeto y objeto de numerosos amoríos, precisamente por el deslumbramiento que la personalidad del creador ocasiona, y, paradójicamente, porque al huir las enamoradas de su extraño e hipnótico mundo se ven impelidos hacia nuevas amantes. La misma singularidad de su vida íntima imposibilita al creador para vivir una vida común. Por eso Don Juan siempre es “el otro”: el que pretende ser mientras asume su fracaso.
Strauss: Don Juan

lunes, 14 de agosto de 2017

El Misterio de Elche

Fueron tiempos de diluvio interior. Entré, junto a otros aprendices de la pluma -de la revista Tabala-, en Santa María. El calor era asfixiante. Del techo descendió una música que caracoleaba en la estancia. "La fe y el ludismo mueven muchedumbres", pensé. Y allí el estruendo y la magia.

Sobre el "Misteri"

"Triste vida la del cuerpo..."

El descenso y el cántico



domingo, 13 de agosto de 2017

Genialidades, banalidades



Bach: Aria

Dicen muchos que gozamos de un inmejorable presente literario -sobre todo lírico-. Yo miro a todas partes y no veo en qué se fundamentan. No digo que no sea así; y si lo dijera sería -naturalmente- solo una opinión. Lo que afirmo es que Garcilaso vale más que todo el 27; Quevedo mucho más que el 98; a Góngora no lo superan las vanguardias. ¿Quién de los del Cincuenta se hombrea con Lope? ¿Qué “novísimo” es más nuevo que un poeta menor del Siglo de Oro? ¿Y quién de la “experiencia” tiene más que Manrique? ¿Alguien sabe de alguna novela española actual superior siquiera a las Ejemplares? ¿Qué teatro pudiera competir con Calderón? ¿Quién hay actualmente más nuevo que ShakespeareCervantes o Petrarca? Solo de Shakespeare puede decirse sin error que nada nos sobra de cuanto nos legó. Incluso, aunque el porcentaje de lectores nada asegura, ¿quién suma hoy más que alguno de los mencionados?
     Hoy vivimos menos de realidades literarias recién nacidas que de auténticas mitologías. Es fácil equivocarse cuando la necesidad de encontrar lleva a confundir lo hallado con el verdadero hallazgo. Ocurre con demasiada frecuencia que quien desea estar al día deja de estar en su tiempo. Y así, el afán por conocer y airear lo coyuntural y novedoso ciega para ver lo nuevo por trascendido desde la tradición. Es la erudición de lo banal tratando de suplantar la cultura. Esta necesita de aquella, pero aquella pocas veces llega a esta si no olvida que es un simple testimoniazgo. Y lo peor de todo es que la escritura, cada vez más, es solo literatura.



sábado, 12 de agosto de 2017

Almósfera Cero / Brainstorm

Entretenida historia de intriga en el espacio en la que Sean Connery interpreta a Gary Cooper en Solo ante el peligro.

Quienes no puedan abrir el vídeo, esta otra película, Proyecto Brainstorm, intriga sobre las aplicaciones de los poderes de la mente.


viernes, 11 de agosto de 2017

La desmemoria

Albinoni: Adagio

Siempre fui un mal estudiante. Ansioso de saber y ajeno a cualquier obediencia. El día anterior al examen, por la noche, solía colocarme ante el libro de texto y fotografiar cada página con un flax de los ojos; durante el ejercicio me ensimismaba en un viaje interior y buscaba con el escáner de la mente el lugar del libro donde estaba la respuesta. Era una buena “chuleta”, e invisible. Siempre me decía cínicamente a mí mismo, para justificar el hastío -que otros llamarían vagancia-, que ningún mérito tenía aprobar estudiando. Además: en lugar de perder el tiempo con aquel material huero que de poco servía, me dedicaba a leer la fuente del saber: libros y libros, y más libros. 
     El método daba tan buen resultado que seguí practicándolo en el palacio de Anaya salmantino: cuando me cansaba de molestar a mis compañeros, bromeándoles sin gracia en la biblioteca, empezaba la sesión fotográfica. Seguí dedicando mis días a luchar contra mis demonios y a leer las obras sobre las que los manuales teorizaban. Si algo aprendí en la Universidad fue que si quieres aprender algo tienes que aprenderlo por ti mismo. 
     Ahora creo que lo voy olvidando todo lentamente. La vida, como la memoria, es también un fraude. Solo por ser pasado se convierten en nostalgia las cosas. Y hay tantas convertidas en recuerdos que si no olvidásemos nos convertiríamos en galaxias que acabarían estallando. De modo que es como si la muerte, generosa, quisiera mitigar con el olvido el sufrimiento de la despedida. 

Heilbucth: El estudiante

jueves, 10 de agosto de 2017

Nikola

Una diáfana y reciente composición instrumental de Vicente Luengo:

V. Luengo: Nikola

El lector puede revisar un libro del autor, publicado  en este blog, pulsando sobre

Apnea del sueño


miércoles, 9 de agosto de 2017

La estrategia amorosa


Borodin: Nocturno

En la vida todos somos combatientes deseosos de vencer. Pero en el amor no hay mejor estrategia que rendirse.


martes, 8 de agosto de 2017

Mañana es siempre tarde.

Schubert: Momentos musicales (nº 3)

¡Cuántos dejan para mañana lo que es mejor hacer hoy, y, sin embargo, mañana es siempre tarde!
Ya lo escribió Lope de Vega: 
"Tanto mañana y nunca mañanamos".
O sea: lo contrario del Carpe Diem
¿Por qué Ana y Pedro retrasan tanto su mutua entrega sino porque esperan que sea el otro quien dé el primer paso? ¿Tan larga es la vida como para que el temor de vivir impida vivirla?

lunes, 7 de agosto de 2017

Poetas y otras faunas.

video

De media, diariamente en España… 
Se da de alta una nueva editorial. 
Se registran 287 nuevos títulos, 57 de ellos digitales (ebooks). 
Se producen unos 785.000 ejemplares. 
Se venden más de 547.000. 
Se facturan 7,6 millones de euros por libros en el mercado interior.
70 mil libros se publican anualmente en España.
Estadística libros

Lo diré afablemente: confieso que mi sensibilidad no alcanza a sentir como poesía la mayor parte de la que, como tal, se publica. Abro un libro y me digo: ¿Pero qué es esto? Abro otro libro: ¿Qué es aquesto, vive Dios? Tropiezo con palabras, no con hombres y mujeres cuyo sintiente corazón pensante ha sido domeñado por la sensata razón del equilibrio.
Hay poetas -y otras faunas de otras artes- que se atreven no solo a publicar sus libros, sino a ostentar su nombre en ellos; deben de ser masoquistas, puesto que se ofrendan públicamente al escarnio; o doctos en ignorancia; o hijos del malentendido “lo importante es participar”... No diré sus nombres para no darles gusto o disgusto. Me los callo para no publicitarlos, que es la razón de su existencia: se esfuerzan en ser conocidos, no merecedores de reconocimiento; anhelan ser famosos, no respetados; persiguen el aplauso, no el prestigio. Hacen de la pluma su mentidero en vez de su carné de identidad más responsable.
También en arte, como en todo, el factor común de la humanidad es la mediocridad: esta es su icono, aunque nadie se dé por aludido; y cuanto más epidérmico y superfluo es lo que se dice, más se esboza el retrato de la muchedumbre.
Y lo malo no es que cada uno disfrute su minuto de infame famamundia: lo peor es que esos mismos encumbrados por las mayorías postergan a los que defienden su minoría de uno frente a la alienación globalitaria.
Lo diré una vez más: en Arte no hay democracia, sino individuo.


sábado, 5 de agosto de 2017

Oración por Marilyn Monroe



 ORACIÓN POR MARILYN MONROE

video
Ernesto Cardenal
                                                                                 

viernes, 4 de agosto de 2017

El abrazo del déspota

Beethoven: Claro de luna

Equis y Zeta, sin proponérselo, han establecido un pacto con el que los dos ganan y ninguno pierde: sacian sus mutuas necesidades afectivas, carnales y convivenciales; luego regresan a sus vidas separadas. 
     Un día, Equis propone encontrarse más a menudo, entrar de vez en cuando el uno en la vida del otro, relacionarse con mayor frecuencia... Pero Zeta considera que, para mantenerse juntos en el tiempo, es mejor darse cada uno lo mejor -y quedarse con deseos de prolongar la convivencia- que pasar muchas horas, o días, el uno con el otro y dar pie a que la rutina los aleje.
     Ante la razonada negativa, Equis no comprende que es una estrategia de Zeta para mantener la relación a lo largo del tiempo: que Equis es un manjar que Zeta quiere comerse poco a poco para no hartarse. 
     Equis insiste una y otra vez, pasando del ofrecimiento a la imposición -que Zeta no acepta porque también desea ser un manjar devorado poco a poco-. Se dicen Zeta y Equis:
     - Te agradezco el regalo que quieres hacerme de tu constante compañía. Ya llegará -o no- el momento idóneo.
     - O sea: que me desprecias. ¡Pues no quiero verte más!
     - Eso es un error. Estás tratando de imponerme un criterio en vez de que lo acordemos ambos. Ya has desaparecido otras veces. Pero si estás mejor sin mí que conmigo, eliges bien, aunque actúas mal. ¿Cómo confiar en tu inestabilidad?
    Y así queda la historia: ¿provocará el amor propio herido y rencoroso una decisión letal, vengativa e irresponsable en Equis, ya con experiencia en ocultamientos, y desaparecerá definitivamente? Zeta sabe que, por no aceptar una parte del tiempo y del manjar -que, bien condimentados, irían despertando el anhelo del todo-, Equis, contumaz, perderá la parte y el todo, y se los hará perder. Por eso, desgolgotadamente, y tristemente, empieza a garabatear: 
           ¿Qué le diré a mis besos cuando no pueda dártelos...? 
           ¿En qué otra boca encontraré los tuyos...?...
               ...


     

jueves, 3 de agosto de 2017

¿Qué sería de mí...




¿Qué sería de mí 
si no hubieras llegado hasta mi vida?
En este mundo en el que todos huyen
en busca de otro mundo,
florece más el odio que el amor.
No se cumplen los sueños, o se acaban,
olvidando que el sueño más hermoso
es el de transformar la realidad
en un hermoso sueño.
¿Qué sería de mí sin tu sonrisa,
tu corazón sintiente y tu lujuria,
que hace estallar el día cada día?
Cada vez que te beso
olvido el desamor que hay en el mundo.
¿Qué sería de mí si no existieras?



martes, 1 de agosto de 2017

Non Nobis Solum.

R. Strauss: Metamorfosis

Te despiertas con un sabor amargo entre los labios del alma: ayer no fue un día esplendoroso, sino atormentado. No pasó nada terrible, pero sí llegó el eco, como todos los días, del "Hay golpes en la vida tan fuertes, yo no sé..." del penurioso César Vallejo. Y suena el becqueriano "Hoy como ayer, mañana como hoy, y siempre igual...".
     Y qué hacer hoy, ante semejante perspectiva, sino volver a recibir el oleaje de la melancolía, del sinsentido de levantarte para hacerte preguntas sin respuesta que derriban tu afán de luchar para sobrevivir. Qué hacer, si no puedes salvarte, si no puedes salvar el mundo del desbocamiento hacia el abismo. Qué hacer sin tener una razón para seguir viviendo. 
     Miras hacia todos los lados de la vida y de la muerte; y de pronto lo ves con claridad, aunque por un instante: sí puedes hacer algo para salvar el mundo: concentra en un anhelo todo cuanto deseas para la humanidad y haz algo por una sola persona, sonríele, dale la esperanza que tú no tienes, muéstrate ante ella como si la tuvieras, dale la mano, conviértela en tu obra buena, en tu razón para seguir viviendo... Al final esa sonrisa solidariamente fingida acabará transformándote a ti, será tuya realmente, le dará un sentido a tu existencia porque has apostado por la esperanza en vez de cultivar la desesperación.
     ¿No es eso lo que predica Voltaire, al final del Cándido, cuando habla de cultivar el jardín propio? ¿No quería decir que el polen de las flores va de un jardín a otro y perfuma el mundo? ¿No hacía lo mismo Unamuno en su nivola sobre el bueno de don Manuel?
     Vuelve a mirar el mundo: eso es lo que hicieron Buda, Confucio, Jesucristo... Aunque el menestoroso y apiadado Cervantes crease a  Don Quijote para demostrar que el mundo no tiene solución. 


domingo, 30 de julio de 2017

La Walkiria. Bayreuth


Obsérvese el impresionante trémolo con el que se inicia La Walkiria, primera jornada de la gigantesca Tetralogía:

Y el no menos impresionante final:

Aquí, completa:

sábado, 29 de julio de 2017

El oro del Rhin. Bayreuth



Así empieza El oro del Rhin: un largo, sostenido y sinuoso acorde orquestal de 8 minutos: como si amaneciese la creación o se entreabriera un misterio:

Y así termina, con la entrada de los dioses en el Walhala:

Completo, el prólogo de la Tetralogía:


viernes, 28 de julio de 2017

El filo de la navaja


Pocas veces una película es mejor que la novela en que se inspira. Este gran melodrama sobre un buscador de paraísos íntimos lo consigue. 

jueves, 27 de julio de 2017

Como un Dios deseado y deseante


Parsifal: Los encantamientos del Viernes Santo

Quienes confían en un Dios que resuelva sus problemas no potencian su voluntad para resolverlos; debilitan su personalidad, aunque parezca que la acrecen: porque su esperanza no está en las propias fuerzas, sino en las de un gigante desconocido que tal vez recuerde que debe protegerlos, no humillarlos.
Hoy, en Bayreuth, vuelve a sonar Wagner en su búsqueda más mística de Parsifal, tan opuesta y complementaria a la del Tristán. Fue esa deriva hacia el religiosismo wagneriano lo que encolerizó a Nietzsche, creyente de "la muerte de Dios", y lo alejó de su admirado compositor.
Escuchar
Parsifal (Bayreuth):

miércoles, 26 de julio de 2017

En Bayreuth


Escucha a las 16:00 horas el

Ahora puedes ver, oír -y leer en castellano- 
Tristán e Isolda:


Aunque Radio Clásica ya no es lo que era hace unas décadas -porque, siguiendo los desvíos del hombre, se ha trivilizado, como todo, para ponerse al servicio del ocio más superfluo-, sigue emitiendo estos días, como hace anualmente, esa victoria extraordinaria del Arte sobre la Economía -no sé si en la más alta ocasión que vieron los siglos o porque la soberbia de un hombre pudo más que la de un rey-.

Me refiero al Festival de Bayreuth que iniciase Wagner para gloria de sí mismo -en 1876- y para gozo de la Humanidad. 

Si hay que citar cuatro himalayas de la Música, el primero en el que suele pensarse es Mozart. Pero frente a la facilidad natural de tal pentagramista para construir belleza -que lo hace parecer un dios o extraterrestre entre los hombres-, prefiero a los hombres cuyo esfuerzo los convierte en dioses terrenales.

Prefiero -cierto que ma non troppo- a Bach, Beethoven y Wagner (a pesar de que siempre Schumann haya sido mi alter ego). La pluma, el pentagrama, el pincel y demás herramientas creadoras de la prolongación del universo debieran ser forjadas por sus dueños en el mismo crisol que esta tríada inmensa forjó sus péñolas: la sensatez, el equilibrio, la armonía, la ambición, la constancia, la revisión ... todo lo que determina que un poema -y sus sinónimos artísticos- sea tallado como un diamante.
La música es la única palabra 
que desmiente la inefabilidad.

lunes, 24 de julio de 2017

Discurso de las armas o las letras.


Shostakovich: Sinfonía nº 7

Salió a buscar cualquier libro que le dijese algo que aún no conociera. Hay tantas cosas que desconocemos. No pensaba en erudiciones científicas o artísticas, sino en esas pequeñas o grandes cuestiones que, al comprenderlas, nos ayudan a aceptar la vida, el sinsentido de existir. 

Desde un balcón de mármoles y flores lo miraba un mirón enriquecido, mientras en la otra parte de la calle sollozaba un mendigo esperando una dádiva.

¿Está la vida en los libros o es esta inapresable en un cuadro, una música, un poema?

Camino de la librería oyó los aullidos de una procesión de ciudadanos exigiendo derechos, con voces menos moduladas y más estentóreas que las que teje una pluma sobre un libro. 

Allí, en medio de la manifestación, había sangre latiendo y carne de vida, y aquel río en desorden era manantial de existencia, ruido de muchas hambres, sed de evitar sufrimiento cotidiano, no solamente abstracto o metafísico.

¿Qué hacer? ¿Pertenecía él al rango de los contemplativos desde su íntima azotea, al de los mendicantes de respuestas o al de los que se convierten en preguntas y respuestas vivas? ¿Seguiría su camino rumiando las palabras que buscaban transformarse en un poema apresador de existencia?

Entró en la muchedumbre y anudó su mano a las que se aferraban a una de las pancartas de estruendosa caligrafía.

sábado, 22 de julio de 2017

Kandinski


Kandinsky / Strawinsky (Capriccio piano y orquesta)

Observando la evolución de Kandinsky apreciamos el alejamiento de las formas de la realidad externa hasta desfigurarse, y la aparición e inclusión progresiva de otras formas desconocidas que sin duda pretenden moldear una realidad invisible para los ojos, pero sentida como impulso o sensación interior. Es decir: el oleaje que diluye las figuras y traza otras inéditas para la conciencia.

viernes, 21 de julio de 2017

Factores ecológicos



     Si pudiésemos comprimir los cuatro mil quinientos millones de años de edad de la Tierra en un solo día, y contemplar sus gráficos en un panel, veríamos -según William Bryson- que solo hacia las diez de la noche surgieron las primeras plantas terrestres; que hacia las 23 horas nacieron los dinosaurios; y que la vida homínida a la que pertenecemos apenas representa los últimos setenta y siete segundos de esas 24 horas. ¿Cuántos segundos nos quedan, y por qué nos autodestruimos y destruimos el planeta?
     Necesitamos creer que la vida tiene un fin; pero, ¿y si la vida fuese solamente una pulsión de la energía del cosmos, que crea seres para descrearlos, y que somos materiales fungibles aunque nos soñemos inmortales, reencarnables, dignos de alguna metafísica misión? ¿Sería mejor atenernos solamente a la certeza de que los demás nos necesitan solo hoy? ¿O acaso los derechos humanos que hoy nos amparan no incluyen el amparo de nuestros descendientes y el deber de prevenir el mañana? 

jueves, 20 de julio de 2017

Alrededor del amor, 10

Wagner: Venusberg

11.-La sinrazón represiva.-
             El corazón siente, el cuerpo desea: el amor es ternura y es pasión. Quien niega el propio cuerpo es que no siente el corazón del otro, el otro cuerpo. Rechazarse los cuerpos significa no sintonizar los sentimientos, fracasar la atracción, indispensable para el encuentro erótico y el enamoramiento. Negar el beso o el coito es confesar la ausencia de pasión y sentimientos. Pueden juntarse los cuerpos sin amor. Pero el amor siempre une los cuerpos. (El “homo eroticus” incluye al “homo sexus”, aunque estos no impliquen siempre al “homo amoris”). Esa dicotomía o sintonía, hijas de la naturaleza, esa reciprocidad o adversidad, carnal o espiritual (mental al fin, pues la siquicidad es la única fisicidad) no siempre ha seguido el camino diestro que le era conveniente y necesario. La sociedad y sus estrábicas liturgias religiosas y mundanas han entorpecido, zancadilleado y perseguido el natural discurso de las conductas amorosas. 

martes, 18 de julio de 2017

El nombre del futuro.




Lección inaugural: Por qué estudiar

Nada hay mejor para comprender las maldades y bondades de nuestro mundo que imaginar otros mundos alternativos al nuestro. Basta con leer lo que han conjeturado otros en sus utopías y distopías. Tomás Moro describió lo bueno; Jonathan Swift lo bueno y lo malo. Más cerca de nosotros, ideando una sociedad futurible, Huxley, Orwell, y Bradbury muestran un mundo feliz pleno de infelicidades en los que se ha matado la voluntad para sustituirla por la del dictador del pensamiento uniforme. 
     Para ello es suficiente con seguir la divisa: no leer, no ejercitar la conciencia crítica, asumir las consignas, reducir el bienestar al confort de lo efímero: no pensar. No es casualidad que en los tres títulos más conocidos de esos autores el objetivo sea la eliminación de la lectura (y de los disidentes sensatos del sistema, que lo son porque han leído): en “Farhenheit 431” los libros son quemados; en “1984” se alteran según la conveniencia de quien gobierna; en “Un mundo feliz” no existen los libros. Incluso en “La máquina del tiempo”, del lejano H. G. Wells, los libros son fósiles abandonados. Es el triunfo de la Inquisición disfrazada de Progreso que hace suyo “El nombre de la rosa”, de U. Eco. No leer -la inexistencia del libro- supone carecer de la experiencia adquirida por la Humanidad, y por lo tanto condenar al hombre a regresar continuamente a sus orígenes más bárbaros, puesto que ninguna generación puede aprender de la anterior.
     Lo que me queda por decir es más lamentable todavía, porque no ocurre en la ficción: ¿Qué diferencia hay entre los mundos de esos mundos -todavía ficticios, por ventura- y el mundo en que vivimos, en el que la educación no enseña a leer y en el que el único libro de texto es la televisión y los juegos de ordenador? ¿No se está imponiendo también una divisa que pudiera formularse como "atrofiado el músculo de la mente, el individuo pertenece a quien programa su atrofia?”.
     Parece ser que el cerebro consume casi una cuarta parte de la energía que necesita el cuerpo humano. Sin duda, los ministros de incultura e ineducación tratan de ahorrar la energía del planeta: tal vez hayan leído “El planeta de los simios”, de Pierre Boulle, y quieran convertir al hombre en una criatura con un cociente intelectual digno de ellos.
     No es extraño que Daniel Defoe decidiera hacer regresar al bueno de Robinson Crusoe a la isla en la que había experimentado la utopía de que el hombre solo se necesita a sí mismo para sobrevivir sin dejar de ser una persona.
     Por eso: No es mala estrategia leer en el aula esos títulos (aliviados con sus versiones cinematográficas, que las hay dignas: Truffaut, Annaud, Schaffner, Pal, Rafford) y la orientación del profesor): contra lo que malpiensan algunos biempensantes depredadores de la enseñanza y la cultura -porque predican una enseñanza sin educación-, los alumnos se rebelan ante esas visiones, no las quieren para sí mismos y las combaten atrincherándose en la biblioteca: porque el profesor ha tenido la habilidad de hacerles ver que son ellos los hacedores del futuro y su única arma defensiva, pacífica además, es la cultura.


lunes, 17 de julio de 2017

Una autobiografía cervantina


R. Strauss: Don Quijote

Muchos lectores de Cervantes se han preguntado cómo es posible la diferente excelsitud que existe entre El Quijote y el resto de las obras cervantinas. 
     Para mí la respuesta es muy sencilla: Cervantes, como la mayoría de los escritores, quiso ser un literato afamado: y trató de conseguirlo en su poesía, teatro y novelística anterior y posterior a la historia del hidalgo. Tanto las Novelas ejemplares como el Persiles son obras de gran mérito. Pero no fue hasta que llevaba una cincuentena de páginas de Don Quijote cuando se dio cuenta de que no estaba escribiendo literatura, sino su vida síquica: la de don Alonso el Bueno. Y ese trasvase autobiográfico fue el que convirtió su pluma en trascendente: el himno utópico ficticio en elegía distópica realista. (El vano intento literaturizador de Avellaneda lo demuestra). Y es que pocas cosas hay tan próximas a los otros como el propio yo esencial.
     Además, tomó la inteligente y terapéutica medida de burlarse de sus propios sueños sabiéndolos imposibles, haciendo así que el soñador Don Quijote, cada vez que hace reír, sea a la vez noble emblema y trágica caricatura de todo ser con conciencia solidaria.


sábado, 15 de julio de 2017

Legado (audiopoema)





LEGADO


Pienso en ti.
El mundo yace en calma.
La noche brilla oscura
sobre el dolor del hombre.
Aroma los recuerdos el jazmín
y la memoria dicta
la soledad de haber vivido mucho.
Lanzo palabras como redes densas
para apresar la vida.
¡En esta noche hermosa y milenaria
hay tantos escribiendo y esperando
ojos como los tuyos que comprendan
cuanto le confiaron a su pluma!
Tal vez ellos se busquen en mis versos
igual que yo me he hallado en los de otros.
Un día moriré,
y quedaré tan solo en tu mirada,
única luz donde logré escribir
mi nombre verdadero.
Mas también tú te irás.
Y toda esta tristeza y este esfuerzo
serán un sueño repetido y roto.